Tema 4. Transición demográfica,
crecimiento económico y transformaciones sociales en el s. XIX
La economía valenciana se caracteriza por ser diversa, donde la agricultura
va a tener un fuerte protagonismo sobre todo, dirigida a la exportación. Sobre
todo centrada en la vid y en las naranjas. No podemos hablar de una vía
exclusivamente agraria de la modernización económica valenciana. Hay sectores
que hay que destacar dentro de la industria valenciana. El sector industrial
tradicional de este territorio era la seda, que entra en crisis debido a una
enfermedad que afecta al gusano sedero. No obstante, sí que tenemos industrias
que tienen importancia. El escenario donde nos vamos a mover va a
caracterizarse por una diversificación económica. Una de las características
esenciales de la economía valenciana es la internacionalización.
1.- El crecimiento y la transición demográfica
En primer lugar, hay que destacar que la población valenciana crece a lo
largo del s. XIX, más en la segunda mitad. Crece en la fase de transición desde
la sociedad de antiguo régimen al régimen moderno. Esto se produce por la
reducción de la mortalidad y por el mantenimiento de la natalidad. Si algo
destaca en estos casos de transición demográfica es que se mantienen comportamiento
demográficos, propios del Antiguo Régimen, que hacen que las diferencias entre
la natalidad y mortalidad sean menos abruptas. Estamos hablando de epidemias de
cóleras y crisis de subsistencia. Como consecuencia del retraso económico, se
produce oleadas de emigración, que en el caso de Alicante se dirige en gran
medida a Orán desde 1831. Hay que destacar la epidemia de cólera de 1854, que
afecta sobre todo al levante español donde entraba primero y se mantenía más.
El número de muertos asciende de manera espectacular en apenas días.
Las diferencias con el resto de España las encontramos sobre todo entre
1910-30, y esto tiene que ver con el factor de atracción que suponía el sector
industrial valenciano durante la Primera Guerra Mundial. Tanto las tasas de
natalidad y mortalidad son algo más bajas que las del conjunto español, aunque
los ritmos son casi parecidos.
La población española se empieza a concentrar en el litoral sobre todo a
partir de la primera mitad del s.XIX. El crecimiento demográfico aumentará en
el sur de la Península, mientras que en el centro y norte se producirá un
estancamiento o reducción demográfica.
En 1910, la estructura de la población valenciana se caracteriza por tener
una población joven más baja de lo normal. Por lo tanto, tenemos una pirámide
poblacional estrangulada por el cuerpo. Destacar que se produce por la
emigración y, sobre todo, por la falta de nacimientos veinte y treinta años
antes que a su vez es consecuencia de la emigración. En cambio, los emigrantes
solían volver a los 5 o 6 años con un capital que invertían en tierra.
También observamos un proceso de urbanización que luego va a tener sus
repercusiones la fisionomía de las ciudades. Este proceso tampoco es
espectacular, la población rural sigue siendo importante en el total de la
población.
2.- Transformaciones y expansión de la agricultura
2.1.- Cambio en la propiedad de la tierra y la sociedad rural
Los dos procesos más importantes que afectan a la propiedad de la tierra
son la caída del régimen señorial y la desamortización. Se produce la
introducción de la burguesía en la tierra, lo que provoca que la tierra sea
explotada de una forma más eficiente para obtener la mayor riqueza de ella. Lo
que señala Gil Olcina es que los procesos de desamortización y de abolición
social provocan una fragmentación de la propiedad valenciana porque es el
enfiteuta el que se queda con la propiedad. Pero esto no ocurre siempre así,
sino que muchas veces es el señor el que se queda con la tierra. Esta burguesía
explotará la tierra con contratos de aparcería: el colono y el propietario se
quedarán mitad y mitad de la producción. Sin embargo, nos vamos a encontrar que
los propietarios no van a conseguir el beneficio que esperaban con los
contratos de aparcería, por lo que muchas veces venderá la tierra al aparcero,
lo que aumentará la fragmentación de la tierra valenciana a lo largo de la
segunda mitad del s. XIX.
Fundamentalmente, nos vamos a encontrar una burguesía agraria que se
caracteriza por ser una clase acomodada. Pero también campesinos acomodados,
esos enfiteutas o aparceros que van adquiriendo porciones de tierra gracias al
aumento de la productividad y a la exportación de sus productos. Sí que nos
vamos a encontrar con una gran cantidad de pequeños y medianos propietarios, lo
que no quiere decir que el campo valenciano sea idílico. Estos propietarios
serán los consumidores de los productos industriales valencianos. Asimismo,
también nos encontraremos con procesos de proletarización campesina en el que
además el trabajador ya no está sujeto a la tierra. Tendrá unas condiciones
deplorables y muchos de ellos emigrarán por ello.
2.2. Las innovaciones y la comercialización de la agricultura
Hay un auge de la agricultura
comercializada, debido al aumento de la demanda en Europa, el cambio en los
ámbitos de consumo y el crecimiento de los transportes. En Europa se comienza a
consumir más y mejor vino. También se empiezan a adquirir cítricos dentro de
una dieta alimenticia más variada. El viñedo es el artículo protagonista en el
s. XIX, la naranja en el s. XX.
Se producen innovaciones
agronómicas como las canalizaciones, los pozos, las desecaciones, las
autobombas, la introducción de fertilizantes como el guano o los minerales...
No obstante, estas grandes exportaciones van a beneficiar a la burguesía
comercial extranjera, fundamentalmente los franceses. Lo que ocurre es que en
relación a estos productos (vino – francés y pasa – inglés) el aumento de la
producción se produce por un incremento de la demanda en estos países. Estos
burgueses establecen casas comerciales que se encargan de transportar el
producto desde la tierra hasta el lugar de consumo. Lo que también se produce
es que estas casas se hacen con el control de las tierras. La presencia de
capital extranjero va a ser muy importante, y los beneficios se derivan hacia
el país de origen. También nos encontraremos con casas comerciales autóctonas.
En cualquier caso, el proceso es beneficioso en su conjunto.
Nos encontramos con la sustitución de productos agrícolas que están
dirigidos a la subsistencia por aquellos dirigidos a la exportación. Que los
cítricos vengan detrás del viñedo significa que los productores y comerciales
de los cítricos han copiado las técnicas de comercialización del vino. Estas
técnicas también se utilizarán en otros sectores como el especiero (Novelda) o
el juguetero (Denia, Onil e Ibi). También son sectores que se financiaron en su
origen con capital autóctona surgido por el vino.
La evolución de la superficie valenciana entre 1860 y 1920 se caracteriza
por el crecimiento de los regadíos. Esto tiene que ver con el aumento del
cultivo de las hortalizas y cítricos. Esto habla de innovación tecnológica,
porque el regadío necesita canalizaciones, pozos, máquinas de vapor para la
extracción de agua...
Destacar que los productos como el cereal era mucho más rentable importarlo
de países como EEUU o Rusia que tenían constes menores que traerlo de Castilla
La Mancha o la Vieja. 3.2. Aparición de la banca y el ferrocarril
2.3.- El boom vinícola y naranjero
En el siglo XIX, encontramos dos productos, que se convertirán en el
principal producto de la agricultura valenciana. Estos productos son, la vid
y la naranja. Entre los principales obstáculos, que encontraremos para
que estos productos tuviesen salida, eran las malas vías de comunicación. Se
creará una red de carreteras, que conecte todos los territorios del interior,
con las zonas costeras. A lo largo del siglo XIX, se irá densificando la red de
carreteras.
La llegada del ferrocarril fue importantísima para el desarrollo económico
valenciano. Permitió crear corredores relacionados con las vías que movían su
producción a partir del ferrocarril. El ferrocarril, tendrá un efecto motor
sobre la economía.
La red radial de carreteras, servirá para conectar el comercio interior y
para comunicar zonas de interior y de carreteras, pero lo cierto, es que para
el Reino de Valencia, así como para el resto de la periferia española, tendrá
unas consecuencias negativas, al olvidarse estos territorios.
Los tres cultivos fundamentales, por tanto, serán:
Ø Vid: Este cultivo, se desarrollará, fundamentalmente a partir de 1.854 y
especialmente a partir de la década de los ’70, como consecuencia de la
enfermedad que sufrieron las cepas francesas. Una vez recuperadas las cepas
francesas, el cultivo de la vid en la zona del litoral mediterráneo ya se había
afianzado, creando unos caldos más fuertes que los vinos franceses, como
consecuencia del mejor clima, y que servían para completar estos vinos
franceses. Las dos grandes áreas vitivinícolas del País Valenciano, serán el
área de Utiel-Requena, y el área del Vinalopó, las cuales se han mantenido
hasta hoy en día.
Ø Arroz: Será un producto que se centrará fundamentalmente en el abastecimiento
del comercio nacional, a diferencia de la vid y del naranjo. A lo largo de todo
el siglo XIX, se producirán els “aterraments” de la Albufera, dotándola de la
forma que tiene hoy en día.
Ø Naranjo: Será el producto estrella de la agricultura valenciana. Normalmente todo
el mundo asocia al País Valenciano y cree que ha formado parte de la economía
valenciana a lo largo de toda la historia, sin embargo, se trata de un fenómeno
muy reciente. Comenzará a extenderé durante la segunda mitad del siglo XIX y alcanzará
su mayor apogeo a comienzos ya del siglo XIX. Existen una serie de factores que
favorecerán este “boom naranjero”:
o Difusión del guano
o Bombas a vapor para extracción de
agua
o Desarrollo de los transportes:
Ferrocarril agrario Xátiva-Valencia, creado en 1.853, y que conectará también,
por vía estrecha, con Denia en 1.864.
o Ruina de la naranja portuguesa
o Riada de 1.864 en la Ribera, que
permite la sustitución de la morera
o Auge de la navegación marítima a vapor
Durante las dos primeras décadas del siglo XX, se pierden buena parte de
los mercados conquistados a lo largo del siglo XIX. Durante los primeros años
del siglo XX, la exportación del vino se reduce a menos de la mitad, pasando la
naranja a ser el nuevo producto estrella.
A finales del siglo XIX, eran muy pocos los territorios valencianos
dedicados al cultivo de la naranja; tan solo algunos pequeños territorios del
litoral de Castellón y Valencia. En 1.873 apenas había plantaciones de naranjos
en el País Valenciano, y la mayoría eran plantaciones jóvenes. Pero, a partir
del siglo XX tendrá lugar el “boom naranjero” el cual se desarrollará
hasta el momento de la Guerra Civil, donde se verá frenado.
Las naranjas valencianas, serán exportadas a granel, por lo que la
importancia de la marca valenciana, será algo fundamental. Esta influencia de
la marca, como empresa exportadora, se aplicará también en otros ámbitos
comerciales.
3.- El retraso industrial
3.1.-La burguesía comercial y financiera
Nos encontramos con dos tipos de burguesía. En primer lugar, encontraremos
una burguesía terrateniente o agraria, donde destaca la figura Lassala,
presidente de la Asociación de Amigos del País. La familia Lassala, era una
familia de comerciantes francesa que se asentará en el territorio valenciano,
comprará tierras y se dedicará al cultivo de la vid en primer lugar, y al de la
naranja con posterioridad. Vicente Lassala, se preocupó mucho por aplicar
innovaciones tecnológicas en sus cultivos.
Encontramos una gran conexión entre la agricultura y el comercio, puesto
que serán los mismos burgueses quienes sean a su vez terratenientes y
comerciantes.
Por otro lado, encontramos una burguesía financiera, donde aparecerá
la figura del “hombre de negocios”, prestamistas o banqueros. Un prototipo de
burgués financiero, será el Marqués del Campo.
3.2.- Aparición de la banca y el ferrocarril
La implantación del ferrocarril
en la zona peninsular de España se produce cuando ya se han construido miles de
kilómetros de vías en Europa. La construcción del ferrocarril era de un
negocio, pero sobre lo era su explotación. Necesitaba de una inversión inicial
muy alta. Esta se establece mediante medidas legales tales como:
· Regula los trámites para la
concesión de líneas
· Establece fórmula mixta de
construcción: implica al gobierno y a los particulares en su construcción. Era
muy difícil que el gobierno pudiera construir por sí solo las vías, por lo que
acudía al financiamiento particular.
· Establece un ancho de vía 15 cm
superior al europeo: para impedir una invasión por ferrocarril desde Europa. Se
establece este ancho porque se cree que es el ancho que va a triunfar en
Europa. Con este ancho de vía los vagones de mercancía eran más anchos y podían
llevar más material.
La mayoría de
estas vías tenían un objetivo mercantil y no de pasajeros. Las primeras vías
establecidas en la zona peninsular española son:
· Barcelona – Mataró
· Madrid – Aranjuez
· Gijón - Langreo
El mayor empuje en el ferrocarril
se produce con la ley de ferrocarriles (1855) durante el bienio progresista.
Los progresistas van a ir implementando una serie de medidas económicas para
liberalización de la economía española. En esta ley se reconoce la necesidad de
participación y técnica extranjeros. Preveía el pago de subvenciones por parte
del gobierno. Garantizaba las inversiones contra determinados riesgos. Desgrava
la importación de material ferroviario. Esta ley se complementaba con la ley de
bancos de emisión y la de sociedades de crédito.
A partir de
esta ley, se pasará de 40 km anuales a la construcción de 450 km anuales.
Finalmente, será capital inglés y francés el que invierta en el ferrocarril
español. También habrá inversión española con personajes como el marqués de
Salamanca. En casos concretos, como el de Cataluña, sí que será la burguesía
catalana la que financiará la construcción del ferrocarril.
La construcción
del ferrocarril en las décadas de los 60, 70 y 80 fue un motor económico para
España porque movía otros sectores económicos.
Cuando las
cosas vayan mal los burgueses que habían invertido en el ferrocarril se
arruinarán ya que esta actividad no dará los resultados esperados. En estos
momentos serán cuando pidan la ayuda del estado.
La llegada del
ferrocarril fue importantísima para el desarrollo económico valenciano.
Permitió crear corredores relacionados con las vías que movían su producción a
partir del ferrocarril.
Destacar al
marqués de Campo que tuvo un importante papel en la inversión en el
ferrocarril. También fue un político conservador y alcalde de Valencia. Trajo
el ferrocarril a Valencia.
En el caso del
País Valenciano fue benéfico porque de este modo se obtenía un gran rapidez a
la hora de comercializar los productos agrarios. Tendrá mucha importancia en el
hinterland valenciano y en la provincia de Alicante, aprovechando el corredor
del Vinalopó. Los trabajos artesanales aprovecharán el ferrocarril para
convertirse en producción fabril.
La línea férrea
que enlaza Madrid con Alicante se acaba en 1958. En este sentido, el modelo
ferroviario se construirá siguiendo una red que desembocará en Madrid.
3.3.- Los comienzos del desarrollo industrial
Las cuatro características
fundamentales de la industria valenciana son:
· Retraso general
en el proceso de modernización y mecanización: a excepción de Alcoy, lo que nos vamos a encontrar
son pequeños negocios artesanales de carácter familiar.
· Decadencia de
la industria sedera: esta es la
industria más importante antes del s. XIX, pero sufre una crisis a mitad del s.
XIX. Se verá afectada por el auge de las prendas de algodón y de lana que son
más baratas e higiénicas. La industria sedera queda relegada a un segundo
plano. En el caso valenciano las inundaciones y una epidemia provoca la
desaparición de la morera.
· Los avances en
algunos sectores a finales de siglo: progresan sobre la base de tradiciones artesanales antiguas. Hablamos de
la cerámica y la loza, el zapatero y alpargatero y el mueble. Tenemos una mano
de obra cualificada con una distribución del producto artesanal que aprovecha
el putting out system.
· Minifundismo
industrial: no nos vamos a
encontrar con grandes industrias.
El problema es que hay un retraso
en la implantación del modelo industrial en este territorio. La agricultura
valenciana va a traer a una gran parte de los capitales. También se observa una
debilidad en la banca valenciana autóctona que ya se observa en la construcción
del ferrocarril. Jordi Nadal señala que hay una vía agraria pero esta no es
exclusiva, hasta tal punto que el País Valenciano se va convirtiendo a lo largo
del s. XIX en el tercer territorio industrial de España. A parte de la
industria agrícola también tendremos industria nueva que también tendrá
importancia.
El País Valenciano, se va a
convertir en el tercer territorio industrial de España, detrás de Cataluña y
del País Vasco, gracias al desarrollo de la industria cerámica, mueble y de los
calzados. Estos sectores, no son totalmente novedosos en el panorama industrial
valenciano, sino que se tratan de sectores industriales que poco a poco se van
mecanizando, pero también se aprovechan de la tradición existente, tanto en la
producción en sí, como en su modo de producción.
Sobre la evolución de la
industria valenciana, lo primero que debemos destacar es la pérdida de
importancia que la industria textil va a tener a finales del siglo XIX y
comienzos del XX. La sedería, irá perdiendo todo su protagonismo, como
consecuencia de la competencia que ofrecían otros textiles, tales como la lana
o el algodón, mucho más higiénicos. El ataque de la pebrina, que afecta al
gusano de seda, supuso un gran golpe para la industria sedera, puesto que
desaparecieron muchos cultivos de moreras. La industria sedera valenciana,
quedaría pues reservada a un campo simbólico, con una producción muy baja y de
lujo, destinada a la exportación. Sin embargo, y a forma de excepción, destaca
del foco industrial de Alcoy.
El sector textil lanero, no se
explica sin la existencia de medidas proteccionistas, que impidan que productos
de mejor calidad y precios más bajos, entren en territorio español. Por tanto,
será a partir del arancel general de 1.891 cuando la industria lanera viva su
mayor expansión.
El sector algodonero, por su
parte, irá sufriendo una serie de crisis puntuales a lo largo del tiempo, hasta
que finalmente entre en decadencia, de igual forma que la industria sedera.
En este mismo contexto, irán
apareciendo una serie de sub-sectores, como se da en el caso de Alcoy, donde se
producen las conocidas como “mezclas”, las cuales consisten en una
reutilización de materiales.
Otro importante foco industrial
del País Valencia, es la industria papelera de Alcoy, la cual se centró
esencialmente en la producción de papel de fumar. Esta industria presentará un
gran desarrollo, hasta la aparición del cigarrillo, momento en que la
producción de este nuevo tipo de papel, pasará al País Vasco. A medida que
avanza el siglo XIX, el número de talleres artesanales alcoyanos, irá
disminuyendo, en favor de pequeñas o medianas fábricas, a comienzos del
siglo XX.
La industria metalúrgica,
se desarrollará fundamentalmente en las ciudades de Valencia y Alicante. Aunque
es un sector que muestra un relativo crecimiento, jamás llegó a asentarse y a
crearse una industria pesada, como se pretendía. Es una industria muy ligada a
la creación del ferrocarril.
Por otro lado, una industria que
si que alcanzará un gran desarrollo, sobre todo en el norte del País
Valenciano, por contar con mano de obra cualificada, es la industria de loza
y cerámica. Poco a poco, el sector se irá mecanizando. Los dos factores
básicos que explican el éxito de esta industria, son el poder contar con mano
de obra cualificada, como ya hemos dicho, así como la disponibilidad de materia
prima.
La industria mueble, por
su parte, se centrará sobre todo en Valencia y sus alrededores, naciendo de la
tradición de los antiguos ebanistas. Es una industria mecanizada, que en un
primer momento exportará a las Antillas y Filipinas, pero, finalmente se
centrará en el mercado interior, de igual forma que la loza y la cerámica.
El último gran sector industrial
de País Valenciano, es la industria zapatera y alpargatera. La
industria zapatera se desarrollará fundamentalmente en Elda, con una producción
de lujo, mientras que la industria alpargatera, se situará en Elche, con un
calzado de peor calidad, pero destinado a abastecer al común de la población.
Tanto la industria zapatera como alpargatera, estarán caracterizadas por el putting
out system, o trabajo a domicilio, el cual ha pervivido hasta la
actualidad, puesto que supone un abaratamiento de los costes. Durante la
Primera Guerra Mundial se vivió un aumento de las exportaciones, por el aumento
de la demanda que los países combatientes realizaban hacia los países
neutrales. Gracias al empuje de esta Primera guerra mundial, se lleva a cabo la
mecanización de la industria, encarándose la década de los ’20, con una
industria fuerte y mecanizada.
En conclusión, podemos hablar de
una industria con un origen artesano, que vive un cambio técnico gracias a la
importancia del mercado exterior, y que posee una ventaja competitiva a nivel
regional, como consecuencia de las bajas remuneraciones que se le dan a la mano
de obra, la cual trabaja mediante el trabajo a domicilio.
4. EL crecimiento urbano
En este contexto, lo que se produce es un ensanche de las ciudades que se
hace fundamentalmente para dar cabida a estos excedentes de mano de obra que
proceden del campo. Estos proceso se realiza en la segunda mitad del s. XIX. En
muchas ocasiones se produce el derribo de las murallas construyéndose barrios
extramuros. En un primer momento, tenemos viviendas para la mano de obra
excedentes y naves para el sector secundario. Destacar el modernismo como
expresión de esa clase financiera y comercial que refleja la nueva mentalidad
en la arquitectura. Se construyen grandes plazas y espacios abiertos. También
se aprovechan las propiedades desamortizadas a la Iglesia para estructurar la
ciudad.
La construcción de viviendas tiene un ritmo moderado hasta la entrada del s. XX, cuando se disparará.
5. Transformaciones sociales
El desarrollo económico tendrá unas consecuencias sociales. Tendremos una
elite burguesa que tiene el poder agrario, financiero y comercial. En un
momento determinado esta se aliará con los antiguos señores feudales. En el
País Valenciano se opta por el librecambismo porque las actividades que se
desarrollan aquí están estrechamente relacionadas con el mercado exterior. Son
partidarios de esa tendencia uniformizadora y centralizadora.
Las clases medias son emergentes y la encontramos ya en la mitad del s. XIX. Tinen un nivel adquisitivo relativamente satisfactorio que le permite mantener cierto estatus fundamentalmente económico y cultural. Están excluidas de la clase político, no llegan a las rentas mínimas. Están compuestas por la pequeña burguesía, los funcionarios y los profesionales liberales. Estos pequeños propietarios han tardado mucho en conseguir su estatus y quieren conservarlo por lo que generalmente son moderados. A lo que aspira esta clase media es a participar en la vida política. Por ello, nos vamos a encontrar personajes que apuestan por las opciones más progresistas, como el partido demócrata o el republicanismo.
5.1.- Crecimiento del obrerismo
En el último escalón social nos encontramos por la clase baja. En el campo,
esta clase se va a ver muy perjudicada por las medidas liberales. En muchas
ocasiones, estos tomarán partido por posiciones reaccionarias. Cuando surgen
los sindicatos católicos, en muchas ocasiones estos se adherirán a ellos.
Los obreros sí que van a optar por opciones obreristas, sobre todo a partir de la década de los 70 y 80. Anteriormente, se habían ligado al republicanismo, pero tras su fracaso formarán sus propios partidos. Las condiciones de esta clase social eran deplorables, con un horario laboral mínimo de 10 horas diarias.
En cualquier caso, la importancia del sindicato será muy grande para intentar mejorar las condiciones sociales y laborales de los obreros. A principios del s. XX tenemos una gran cantidad de asociaciones que luchan por estos objetivos. En Alicante, las sociedades de socorro mutuo tendrán una gran importancia en Alicante.
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