sábado, 17 de agosto de 2013

Tema 5.- La ciudad islámica

El punto de partida, que nos plantea la discusión sobre qué es la ciudad y que lugar ocupa en la sociedad islámica, es la propia terminología, es decir, que es la medina, y es algo complicado dada la complejidad de realidades distintas que han llegado hasta nosotros a través de las fuentes. Esta ambigüedad terminológica enfrente la realidad arqueológica que se encuentra con las citas de estas fuentes.
Para definir en primer lugar una madina/mudun, tenemos que acudir a los estudios de Mazzoli. quien a partir de los textos escritos analizó los significados de los distintos autores árabes y " estableció una serie de categorías, estableciendo que una mediría es un espacio 'amir (poblado, habitado, culto, civilizado y urbanizado), como un sinónimo de cultura frente a lo inculto del mundo
Mazzoli apuntaba que terminológicamente, había lugares a los que las fuentes denominaban "madina/mudun" cuando en ese momento la arqueología a revelado que no eran una realidad urbana, ello podía ser debido a que el autor estuviera mal informado o escribiera mucho tiempo después, pero además aparecían denominadas como "mudun" las ciudades romanas y visigodas ruinosas, y en otras ocasiones también a determinados territorios y su centro.
En segundo lugar, había otras ocasiones en que a las Qa'ida se les llamaba también "mudun". es decir, a las ciudades capitales de territorio, metrópolis y ciudades "clásicas" hispanomusulmanas.
En tercer lugar, aparecía en las fuentes también denominado como medina a otras realidades que arqueológicamente se ha demostrado que no tenían por qué ser necesariamente urbanas, como lugares escarpados, y a los "hisn" como sinónimo de alcazaba urbana.
Y en cuarto lugar, se denomina también como "madina" a ciertos lugares que presentan quizá una evolución importante, y al centro de distritos agrícolas.
Sea como sea, lo cierto es que para poder hablar de una ciudad islámica, tendríamos que hablar de un lugar protegido o con murallas, ya que cuando esto no se da, las fuentes lo recogen
Otra característica de la "madina" es que es un espacio vinculado al poder, es la cabeza de un distrito y en ella se expresa la autoridad del poder (califa o gobernador), si bien es un centro territorial, el término "madina" no solo designa ciudades sino que el termino designa el lugar donde al mismo tiempo se controla un territorio. Es el lugar donde se encuentra el gobierno o sociedad política, además de la materialidad de unas casas y murallas, es decir, que realmente se trata de un área de jurisdicción. La "madina" es a la vez la parte y el todo.
Cuando una fuente dice que se funda una mediría, es evidente que se refieren a la construcción de un recinto, pero en otros casos lo que se dice es que se construye alguno de los elementos esenciales de una "madina", como la mezquita mayor, o posadas, mercados y baños.
Según las fuentes, sí se puede distinguir una jerarquizacion de sus ciudades:
    Ciudades grandes: como Almena, Córdoba, Sevilla, Trujillo, o Murcia.
    Ciudades importantes: Albarracín, o Medinacelli.
    Ciudades medianas: como Almuñecar, Chinchilla, Niebla, Zorita de los canes, etc.
    Ciudades pequeñas: Adra. Laqant, Cuenca, Aladnd, Úbeda, etc.
    Ciudades que son capitales "qaida": como Málaga, Murcia, Valencia, etc.

LA FORMACIÓN SOCIAL ISLÁMICA Y EL PREDOMINIO DE LO PRIVADO:
Surge la cuestión sobre qué es la formación social islámica. Según Acién en la península ibérica convergen los tres modelos sociales (modelo feudal, modelo tribal y modelo estatal) y chocan. Pero mientras que en la sociedad islámica lo que debe predominar es la ciudad y el comercio, también se pueden dar otros modelos.
La sociedad islámica se caracteriza por una sociedad concreta dentro de las sociedades tributarias y no tiene nada que ver con la religión, al menos económicamente, sino que se define por la hegemonía de lo privado y la preeminencia de lo urbano.
La hegemonía de lo privado es fundamental, ya que es el propio Corán el que sacraliza la propiedad privada, en contraste con el mundo romano donde predominaba lo publico (foro, termas, etc.), ello se aprecia muy bien en la forma de organización de las calles y las casas. Y esto influye totalmente en el otro concepto de preeminencia de lo urbano.
Se da una preeminencia de lo urbano, frente a lo rural, ya que la ciudad es la base de la actividad comercial y política, condicionado a su vez por lo privado, habiendo siempre un contrato, con la ciudad como marco para ese contrato. Eso explica por qué al-Ándalus en el siglo XI está lleno de ciudades mientras que en otras ciudades del resto de Europa será completamente distinto. La sociedad genera urbanismo y el califa debe garantizar la prosperidad de la ciudad.

LA DIVISIÓN DEL ESPACIO URBANO:
En un espacio urbano hay distintos espacios dentro. El espacio urbano tendrá un espacio para muertos (cementerio) y un espacio para los vivos, donde habrá a su vez espacios públicos y privados {o residenciales) con magnitudes diferentes a los que les precedieron.
Los espacios públicos estarán en el espacio del poder (alcazaba) que tiene a su vez un espacio privado para el gobernador, y un espacio público para edificios administrativos; y en el espacio público civil estará el espacio religioso (mezquitas, baños) y el económico (zoco).
El espacio residencial sera totalmente privado, con calles para el tránsito, algunas públicas otras semiprivadas y otras privadas. Y en las casas una zona publica de recepción y el resto privado.
Destacan algunas ciudades, sobre todo costeras, con espacios claramente distinguidos, será el  — caso de Vascos, Málaga y Almería:
Vascos: Se trata de un ciudad pequeña, es un desdoblado, con elementos de ciudad islámica, un recinto amurallado, la mediría, y dentro de ella la alcazaba, luego tiene edificios y barrios, arrabales extramuros, y fuera dos cementerios, con estelas funerarias que eran cipos.
Málaga: Es una estructura compleja en la costa, pero en ella se distinguen claramente la alcazaba, la mediría, un arrabal amurallado, y cementerios.
Almería: También costera, en ella se distinguen la alcazaba, la medina, y un gran arrabal extenso que se amuralla.

TIPOLOGÍA DE LAS CIUDADES:
Todos parten del modelo clásico, el formulado por Leopoldo Torres Balbas. quien planteará un modelo de ciudad con medina y alcazaba, y fuera de ello los espacios periurbanos (como almunias, cementerios, etc.).
Los estudios de Mazzoli lo que hacen es plantear qué morfología nos vamos a encontrar.
    Ciudades espolón: se trata de una ciudad construida sobre un espolón rocoso, sobre uno o dos ríos o gargantas. Ello permite que solo sea necesario amurallar la parte accesible, y allí se emplazarán la puerta, y posteriormente los arrabales, por lo que la ciudad crecerá por ahí. La ciudadela o alcazaba estará en parte más rocosa y a veces no hará falta ni amurallarla. Ejemplos de este tipo de ciudades serían Cuenca, Albarracín, Ronda, Mertola, etc.
    Ciudad acrópolis: se trata de una alcazaba situada en la parte más elevada de una montaña ligeramente amesetada, y una ciudad o "madina" situada en las faldas de la montaña con una muralla que baia desde la alcazaba v que engloba y protege la ciudad. Este tipo de ciudad suele tener albacares en la alcazaba. A veces hay recintos entre la alcazaba y la medina se construyen aliibes para aprovechar el agua de las lluvias, etc. Ejemplos de este tipo de ciudades son, sobre todo ciudades costeras. Alicante, Denia, Málaga y Almería, etc.; o en la ribera del rio, Zorita de los Canes. Balaguer, Orihuela, etc.; o en zonas elevadas como Xativa. Jaén.
    Ciudad de colina: se trata de ciudades que se asientan en una suave pendiente, normalmente de un valle. Serán ciudades que destaquen poco en el paisaje ya que casi no se aprecian, la alcazaba se edificará en la parte más elevada, pero aún así casi no se apreciará. En estas ciudades es muy difícil reconocer el lugar donde estaba la alcazaba porque con el paso del tiempo acaban dentro del trazado urbano. Será el caso de Vascos, Carmona y Madrid.
    Ciudad en llano con cinturón de agua: serán ciudades situadas en la llanura, rodeadas por el meandro de un río, que la defiende y lo condiciona, ya que la convierte casi en una isla. En origen había una pequeña elevación pero que no se aprecia, y las murallas a parte de defensa proporcionan seguridad contra posibles crecidas del río. La alcazaba esta cerca del río o del puente vigilándolo. Será el caso de ciudades como Mérida, Alcira, Sevilla, Valencia, Córdoba, Murcia. Talavera, etc.
    Ciudad puente: es el mismo planteamiento que el modelo anterior, pero con la diferencia de que la alcazaba no está en la puerta. Presenta el mismo problema de que no se conserva en la actualidad al estar bajo el trazado urbano, este caso y el anterior apenas se diferencian, por lo que ambas podrían ser perfectamente clasificadas como ciudades en llano. Seria el caso de ciudades como Andujar.

EVOLUCIÓN DE LA CIUDAD ISLÁMICA:
Según Navarro Falazon, arqueólogo de Murcia, intentó poner en orden el crecimiento de la ciudad, intentando crear un paradigma nuevo pero que no parece h.iber resultado muy concluyente, él plantea un modelo alternativo de evolución de la ciudad islámica distinta al modelo tradicional.
Mientras que el modelo tradicional contemplaba que la medina iba englobando sus propios arrabales a medida que iba creciendo, el nuevo planteamiento propuesto por Navarro sostiene que primero se constituye un amplio territorio para la "madina" y que con el paso del tiempo se va densificando en su interior. Pero parece que no es concretamente aplicable a todas las ciudades, sino solo a casos muy concretos.
En cuanto a la evolución del urbanismo de las ciudades y de las dilles, siempre se ha dicho que las ciudades islámicas no tenían ninguna organización, y esto no es del todo correcto, ya que sí están organizadas solo que de una forma que no atiende al patrón de ortogonalidad clásico.
Se ha estudiado el proceso en el que las grandes calzadas como el cardo y decumano de ciudades romanas durante época islámica comienzan a ocuparse, construyendo edificios entrantes, aprovechando los arcos de la calzada, sus columnas, etc., pero se ha creado una visión peyorativa del mundo islámico pues arqueológicamente se ha constatado que este proceso de construcción sobre las calzadas romanas, era un proceso que ya se empezó a dar durante el periodo visigodo.
Un ejemplo del trazado típico islámico podemos encontrarlo en el yacimiento del Monastir, allí se aprecia la inexistencia de calles que. se crucen en ángulo recto, ni una ordenación urbana del tipo clásico.
No hay una plaza central como en las ciudades romanas, pero sí que la gran mayoría de las grandes calles parten del centro de forma radial y salen al exterior de forma rectilínea, el resto del espacio será ocupado por calles menores tortuosas, que a veces no tendrán salida.
No obstante, las fuentes nos hablan de los distintos nombres que tienen los ejes, lo que precisamente nos esta jerarquizando la estructura urbana de las ciudades islámicas aparecen así:
Shan al-kabir: Tienen la función de comunicar puntos del exterior con el interior de la ciudad, son calles rectilíneas en ocasiones con un leve codo o ligero cambio de ángulo.
Al-Darb: Son calles secundarias, que han dado lugar al termino en castellano "adarve" tendrán la misión de comunicar los grandes ejes de comunicación con los barrios, y generalmente tendrán entrada por el eje mayor pero por norma general no tendrán salida, cada vez estrechándose más, o pueden ser circulares y devolverte a otro lugar del mismo eje en el que te encontrabas. La realidad es que. el "al-darb” distribuye por barrios y sigue siendo de transito.
Az-zuqaq: Son calles terciarias que tienen como función, llevar exclusivamente a las casas y es un espacio semiprivado ya que a veces varias viviendas dan su puerta hacia este callejón. Suelen tener una puerta al principio que se cierra por las noches ya que no tiene que entrar nadie que no vaya expresamente a esas viviendas.
Siendo el islam una sociedad que se define por el hecho urbano frente a otras realidades sociales contemporáneas, hay una visión peyorativa sobre la ciudad islámica.
Visión contínuista: En España no fundaron verdaderamente ciudades pues que aprovecharon las ciudades romanas, degeneradas que se conservaban. Que el mundo islámico lo que hace es deformar las ciudades existentes.
Visión discontinuista: Se abandonan unas ciudades existentes para fundar otras próximas.

LA FUNDACIÓN DE CIUDADES COMO TEMPRANA EXPRESIÓN DE PODER:
El fenómeno urbano no es ajeno al mundo islámico, ni a su pasado ni a su conceptúalización. El islam legitima la propiedad privada y la comercial. Hay una justificación ideal de la aparición e importancia de la ciudad en el mundo islámico, y esto se debe a que en un primer momento interesa legitimar el poder urbano de La Meca y Medina. frente a los grupos tribales árabes.
Las sociedades tempranas utilizan el mito del pasado, teniendo la ciudad como un paraíso simbólico que ha entrado en decadencia y es el islam el que permite recuperar la ciudad. El islam genera urbanismo y el califa debe de garantizar a través de su estructura política la paz de las ciudades y mercados urbanos creando cada vez más ciudades.
Este modelo urbano se generara con punto de partida de lo que ya existe, es decir, aquellos ambientes que en la península arábiga existen y pueden ser transformados. De este modo

Transformación de antiguas ciudades:
En  arabia  había  enclaves en oasis y centros  caravaneros, y se decidirá  darles mayor
importancia convirtiéndolos en ciudades, muestra de ellos son los ejemplos de La Meca y Medina.
La Meca:
Es fundación urbana del siglo VI d.C., estaba situada en una ruta caravanera y vinculada a un santuario, un pozo y un culto a símbolos anicónicos entre los que estaba la roca que actualmente se adora. Con Mahoma se tirarán los ídolos y se integrara todo en la mezquita "de lo recóndito" que es un espacio sacro y ritual, y que marcará el inicio de la creación de una ciudad. Todos los califas reformaran la Meca, haciendo ampliaciones que irán amplificando su monumentalidad. Pero la ciudad santa nunca tendrá murallas.
Medina:
Será el oasis de Yatrib, que en época islámica sera conocida como "madinat al-Nabi", es la ciudad del profeta. Es el lugar donde aparece el Islam como doctrina política. Es una ciudad donde va a generarse la ciudadela o alcazaba, y van surgiendo los arrabales a extramuros. El corazón de la ciudad es el santuario en torno a la mezquita que fundó el profeta. Entre el 705-710 se monumentaliza. Fue la capital de los cuatro primeros califas ortodoxos hasta que trasladan la capital. Fue la capital de los "cuatro califas perfectos", primeros califas ortodoxos, hasta que trasladan la capital.

Transformación de campamentos militares:
La segunda línea de actuación es el urbanismo de implantación militar, será el caso de Kufa, Basra (ambas en Mesopotamia), y al-Fustat (Egipto), unos campamentos militares para asentar a las tropas mientras están ocupando las ciudades pero devienen con el tiempo en ciudades, sin embargo, no tienen la planta campamental romana, sino lotes edificables para los soldados en torno a la tienda del comandante, donde la tienda del jefe se convertirá en la zona importante en la que se construirán el alcázar, la mezquita, y mercado; por lo que serán de un urbanismo de planta centrada con un centro de donde saldrán las calles importantes hacia el exterior de forma radial.
Kufa:
Se funda como punto para la conquista de Irak, conquistando la capital del reino sasánida. Ctesifonte en el 637, que al dejar de funcionar como capital comenzó a sufrir un rápido declive. Ctesifonte no se usará como capital, sino que ésta será Kufa, fundada en el siglo Vil para ser un polo de inmigración árabe y capital del sur de Mesopotamia. El material empleado en su construcción fue el ladrillo cocido. Se empezó por levantar una mezquita en lo iba a ser el centro de la nueva ciudad, a 1'5 kilómetros del Éufrates. Se construyó también un depósito de agua que pudiese contener reservas para 20.000 habitantes.
Basra o Basora:
El segundo califa, Ornar I, fundó Basora hacia el año 636 d.C., con carácter de campamento militar, unos 13 km. río abajo de la ciudad actual. Posteriormente, Basora se convirtió en un importante centro cultural y científico y fue objeto de muchas contiendas entre los árabes y los habitantes de la ciudad.

Transformación de realidades ya urbanas:
Aquí tendrán importancia los primeros califas de Damasco, con quienes se dará el momento
de máxima expansión. Lo que harán será seguir con lo que había antes, es decir, campamentos militares que se convierten en ciudades, pero además ahora comienzan a transformar las antiguas
ciudades romanas que se encuentran.

Damasco
La ciudad de Damasco, fue conquistada por los árabes en el año 635. Se convirtió en la capital omeya durante el reinado de Mu'awiya. La mezquita aljama data de 705-715, con al-Walid, y se encuentra construida sobre la catedral cristiana de San Juan Bautista, a su vez, sobre el templo de Júpiter, y encima del templo arameo del dios Haddad.
Las casas de la ciudad combinan frecuentemente una decoración interior recargada con un sencillo y sombrío exterior. Las paredes que dan a la calle carecen, por lo general, de ventanas.
Damasco tiene más de 200 mezquitas, de las cuales sólo 70 permanecen abiertas. De éstas, la mezquita Umayyad (Omeya), o Gran Mezquita, es la más importante. Fue un templo arameo que después los romanos consagraron a Júpiter. Con la cristianización bizantina, se convirtió en la catedral de San Juan.
En la ciudad encontramos centros comerciales o zocos, instalaciones palaciales y edificios destinados a la gestión. El edificio lo transforman en mezquita cuando en el centro estaba la iglesia. Se decora con mosaicos bizantinos, quitan elementos animales y humanos.
En un primer momento se convierte en el primer gran edificio de la civilización islámica. Se convierte en un lugar de culto donde poder concentrar a mucha gente para rezar.

Plano de la ciudad de Damasco.

Amman:
Era una ciudad importante, la antigua Rabat Ammon que luego se convierte en la Filadelfia romana. Lo que se hace es adaptar la acrópolis romana en una residencia palacial. Aprovechan los muros romanos. Los nuevos muros son construidos en época omeya.
Queda un eje desde el vestíbulo de la residencia privada. Abren estructuras, un patio porticado al que se abren almacenes y servicios.
En el segundo tramo encontramos las mismas estancias pero están destinadas a la Corte y a la familia reinante.
En el tercer tramo encontramos el trono y la residencia privada.
Se produce una adaptación del urbanismo romano, mediante una escenificación del poder a través de la sucesión de espacios.

Plano de Amman (Jordania).

LAS FUNDACIONES “EXNOVO” DE ÉPOCA OMEYA:
Los omeyas van a crear ciudades nuevas. Aquí es donde más se va a craquelar el urbanismo anterior, será un momento de planificación ortogonal.

Anjar:
En el caso de la ciudad de Anjar, esta consiste en un rectángulo casi perfecto con dos ejes que se cruzan perpendicularmente en cuyo cruce hay un arco de 4 vanos “tetrapylon”, además en la ciudad encontramos unos baños, una mezquita, y una estructura palatina.
Sin embargo a pesar del parecido con las ciudades romanas, en el centro no encontramos un foro o un espacio abierto.
En sí se trata de una construcción para colonizar unos territorios agrícolas, y dentro de este espacio amurallado se hacen lotes perfectos para las personas que van a vivir allí.

Plano del palacio de Anjar, del 715 d.C. Tenía unas dimensiones: 370 x 310 metros.

Palacio de Diocleciano:
Situado en Espoleto, y aunque no es propiamente una ciudad sino un palacio imperial, se confecciona a imagen de una ciudad, con una planta reglada, estructuras de hábitat, mausoleo, espacio de recepción, aula donde el emperador recibe, pero el esquema está basado plenamente en esta realidad que ya no tiene foro central.

Los “castillos del desierto”, construidos durante el reinado de al-Walid I, y eran:
    Qasair 'Amra,
    Qasr Jarana, y
    Hirbat al-Minya.
Los “castillos del desierto”, construidos durante el reinado de Hisam (724-743):
    Hirbat al-Mafyar, y
    Qasr al Hair as-sarqui, y
    Qasr al-Garbi.

Plano de Hirbat al-Mafyar.

Los “castillos del desierto”, construidos durante el reinado de al-Walid (743-750):
    Masatta, y
    Qasr al-Tuba.

Estos “castillos del desierto” son una serie de construcciones situados en la zona de Siria-Palestina en áreas periféricas actualmente desérticas. No son construcciones excesivamente grandes, pero una visión romántica llevó a vincular estas construcciones a palacios omeyas cuya residencia se utilizaba como lugar de recreo donde iba el señor a cazar. También se consideraron, debido a los elementos defensivos, como fortalezas que defendían las rutas caravaneras.
Sin embargo, hoy se sabe que no son construcciones aisladas sino que formaban parte de un complejo extenso que funcionaba como explotación agrícola y como residencia palatina, con residencia de trabajadores y que en un principio tendría una serie de canales de irrigación en torno a los cuales habría campos que se cultivaban.
Suelen ser de planta rectangular o cuadrada, geométrica, con el recinto exterior flanqueado por torres circulares, jardines, etc.

Qusayr Amra:
Es una construcción de carácter civil de época Omeya, que funcionó como residencia de los califas omeyas en el siglo VII (661 – 750). Se construyó con el califa Al-Walid I.
Aunque lo que actualmente se ha conservado ha sido la zona de los baños donde se han encontrado interesantes pinturas en las que aparecen representados los monarcas vencidos por los ejércitos islámicos (entre ellos el visigodo Rodrigo), además de escenas de danzas, música y baños. Su belleza y originalidad residen en los frescos de sus paredes, arcos, dinteles y techos que nos descubren imágenes de mujeres desnudas saliendo del baño.
Una expresión artística inédita y sorprendente, teniendo en cuenta que la representación humana, y más con mujeres desnudas, estaba prohibida para los musulmanes. Las escenas de caza o de personalidades de la época también presencian estos baños "del placer".


Plano de Qasr Jarana.

Hirbat al-Minya:
Se construyó con el califa Al-Walid I. Es una construcción de planta cuadrangular con torres en las circulares esquinas y a mitad de cada lienzo de muralla, una puerta fortificada con un espacio abovedado, alineado con el eje, que lleva a espacios de representación del poder y personajes familiares vinculados a los omeyas y que al vincularles crean clientelas de servicio y representación política bastante representativa. El espacio al sur es una mezquita, alineado con el otro eje.

Plano de Hirbat al-Minya.

Hirbat al-Mafyar:
Se construye con el califa Hisam, y es un complejo mucho más extenso, con estructuras palatinas dentro de un complejo mas grande, que era un recinto más grande porticado, con una especie de pabellón-puente por donde se accede al castillo de ambiente palatino comunicado con otra estructura que es una sala de baños que tiene una mezquita al Sureste de ella y orientada al Sur.
Dentro del palacio orientado al sur, hay también una mezquita aprovechando una torre y colocando un mihrab y un vestíbulo alineado con el espacio de representación, además de una parte más publica al norte.
La estructura de los baños es de planta cuadrangular con 3 ábsides en cada lado, entrada y vestíbulo, y con pilares que permiten colocar bóvedas hasta terminar en una cúpula, son baños, con una sala con escena de árbol y gacelas, y dibujos de mujeres.
Este edificio es el causante de una discusión sobre el arte visigodo ya que una autora dijo que un edificio visigodo se parecía mucho a esto y por ello tenía que ser omeya, y ello llevó a plantear la diferente posibilidad de influencia estilística a través del mundo islámico al mundo visigodo.

Plano de Hirbat al-Mafyar.

Qasr al-Hair as-sarqi y al-Garbi:
Se construye con el califa Hisam, son dos complejos palaciales donde encontramos una versión más amplia del esquema de gran rectángulo con torres en las esquinas, dentro de ellos encontramos varias divisiones compartimentadas donde destacan los vestíbulos, y las estructuras más pequeñas en torno cada palacio. Aunque al-Garbi es más de tradición tardorromana, ambos complejos tienen prácticamente las mismas características.
Son recintos amurallados, de planta casi cuadrada y en torno a un patio, introduce la novedad del diwán. Éste es una sala rectangular abovedada de grandes proporciones completamente abierta por uno de sus lados cortos.
La portada, con los dos torreones que la flanquean, ha sido reconstruida en el Museo Nacional de Damasco. En su decoración aparecen ya algunos elementos que se convertirán en constantes del arte islámico, y conocerán una enorme difusión: la adopción de patrones reproducibles hasta el infinito, limitados por cartelas o enmarcamientos; el uso de arquitecturas ficticias (columnatas, arcadas, etc.); elementos vegetales, especialmente los llamados arabescos o atauriques; las almenas en espino; la introducción de detalles que rompen la aparente monotonía (diferentes decoraciones en los fustes de las columnas, etc.); etc.
Asimismo, aparecen pinturas entre estos elementos decorativos que venimos comentando. Son, claramente, figurativas, si bien con un tratamiento simplificador, esquemático, algo estereotipado, como es característico no ya en el arte islámico sino en todo el mundo oriental, en general. Son pinturas, por tanto, sin afán retratístico y nada naturalistas, muy tendentes a la bidimensionalidad, es decir, sin pretender sugerir una tercera dimensión.
El trazo dibujístico, los contornos, tienen un gran protagonismo en estas representaciones, y hay cosas que revelan una gran maestría en los artistas que los realizaron, por la eficacia en obtener figuras con mucha economía y brevedad en el trazo.
Palacio de Masatta.

Qasr al-Tuba:
Se construye con el califa al-Walid II, con una planta cuadrangular reflejada, es un palacio doble y prácticamente simétrico respecto a un eje.
Estos palacios estaban destinados a alojar a los hijos de al-Walid II, y se caracterizan por tener ambos una entrada monumentalizada, torres circulares en las esquinas, y un patio central que articula en gran medida el esto de estancias.


Palacio de Qasr al-Tuba.

LAS FUNDACIONES DE ÉPOCA ABASSÍ:
Tras el dominio de la dinastía omeya, vendrá el dominio de los califas de la dinastía abbasí, sin embargo su dominio real irá perdiendo potencia, hasta solo llegar a controlar la zona de Siria-Palestina-Mesopotamia.
Frente a ellos, un elenco de dinastías locales que se irán haciendo fuertes en el resto del territorio, y aunque no se separaban del califa sí que tenían una casi plena independencia.
De este modo, aunque el califato abasí dura bastante, el califato como estructura desaparece.
Con respecto a las ciudades, a partir de mediados del siglo VIII, destaca Bagdag y Samarra, como capitales del califato.

Uhaidir:
Es la única que se vincula al dominio abbasí, aunque es un periodo temprano, pero sirve de ejemplo.
Uhadir se construye en 778 d.C. a 200 km de Bagdag, cerca de la ciudad de Kufa, en un lugar fértil y verde, bien irrigado, partiendo del esquema de Masatta, con un espacio tripartito, acceso directo por el que se accede a un vestíbulo muy grande con bóveda de medio cañón con pilastras adosadas.
También encontramos una mezquita, un acceso al patio y un lugar de representación.
El esquema de los dos tercios laterales seguirá el modelo repetido de “patio-habitaciones”, “patio-habitaciones”.
En el exterior destacan los entrantes y salientes de la muralla, propio de la arquitectura mesopotámica.


Plano de la ciudad de Uhaidar.

Bagdag:
Es la capital abbasí por antonomasia, situada sobre el Tigris, el nombre árabe es “madinat al-Salam” (la ciudad de la paz), es la fundación como capital por al-Mansur en 762 d.C., se plantea como una ciudad. Es una fundación exnovo para dar sentido a los dos ríos Tigris y Éufrates en la parte que se estrechan y casi se juntan, se concibe geométricamente de planta circular con una visión simbólica. Fue destruida en el siglo XIII y no queda ya nada en el XIV, pero se conservan muchas descripciones de cómo era, duró poco tiempo, unos 70 años, tenía un foso frente a unas murallas concéntricas. El cinturón más interior protegía el palacio del califa; el segundo, los cuarteles de la guardia; y las casas de la población ocupaban el recinto exterior, formando el arrabal. El barrio de los mercaderes, o de los bazares, estaba extramuros. Se dice que tenía las puertas orientadas a los 4 puntos cardinales.
A lo largo del siguiente medio siglo a partir de su fundación, la ciudad disfrutó de un periodo de prosperidad e influencia bajo Harun al-Rashid, cuyo reinado se ensalza en los famosos cuentos de Las mil y una noches, y se extendió por la orilla este del Tigris, que más tarde se convertiría en el corazón de la ciudad.
En el centro se encuentra la residencia del califa, con estructura cuadrangular en torno a un patio, y adosada a ese espacio encontraríamos la mezquita, de la que destaca que no tiene una posición central pues lo que se intenta manifestar es la centralidad del califa. Es la alcazaba de una gran ciudad en sí, con las viviendas colocadas de forma circular.
Es una fundación política para al-Mansur, ya que todo príncipe tiene que demostrar su poder creando una ciudad, un acto de poder y prestigio político, además representa el modelo social islámico no jerárquico (como el feudalismo medieval caracterizado por un modelo piramidal o triangular). En esta estructura el califa es equidistante de todos sus súbditos, por eso, que no haya una lógica grecorromana no implica que no haya una organización o razonamiento.

Imagen de la ciudad sásanida circular de Gur.

La ciudad “dorada” de al-Mansur, en Bagdad (762).

Samarra:
Es la otra gran ciudad abassí, situada también sobre el Tigris, pero más al norte que Bagdag. Es también una fundación exnovo una gran ciudad destinada a ser capital califal, en este caso para al- Mutasim en el año 835-836, creando su nuevo núcleo urbano en un territorio completamente virgen, generando un espacio urbano nuevo hasta el 892, va a acabar siendo una aglomeración urbana que ocupa un total de 50 km a orillas del Tigris, sin murallas definidas ni planificación urbana definida,  serán 150 km2 construidos, y funcionará como complejo de residencias y servicios del soberano, y que será ampliado por los posteriores califas llegando hasta el siglo IX.
El origen estaría en el palacio califal, Dar al-Jalifa, y su centro residencial con el palacio del califa de estructura cuadrangular con patio, un complejo con pistas de hipódromo y polo, y poco después ahí se construirá por al-Mutawakil la gran mezquita de Samarra en 849-50, además de construir al norte su nuevo complejo palacial, con una gran avenida que lleva al palacio, construyendo además la gran mezquita de Abu Dulaf, y al sur una reserva de caza, y otro complejo cerca del sur para su hijo.
Las estructuras se conciben a partir de patios y palacios, grandes recintos amurallados, vestíbulos, salas de recepción y grandes jardines.
Es una ciudad rara pues no integra ni cohesiona esa ciudad de servicios y ostentación de los califas con una población o un urbanismo que pueda ayudar a sostener el esquema político de la ciudad. De este modo, Samarra será una ciudad sin confines que se abandona precozmente, y aunque las causas del abandono son discutidas, seguramente están vinculadas a la falta de agua y al carácter no funcional de una ciudad que además no está amurallada. Por ello se terminará volviendo a la capitalidad de Bagdag.


Plano de Samarra.

LAS FUNDACIONES DE LAS DINASTÍAS AUTÓNOMAS:
Durante el gobierno de la dinastía abbasí se ha producido un proceso de expansión que también se manifestará en las ciudades, y será esta expansión la que hará que algunas de las dinastías autónomas de cada región intenten crear sus propias estructuras urbanas y monumentalizarlas, en el momento en el que la Dinastía Abbasí pierde su fuerza y el control “de facto” sobre todo el territorio.
Encontramos así algunas dinastías locales importantes en el norte de África:
    Los idrisies: Será una dinastía vinculada al espacio marroquí pero mucho más grande que la actual Marruecos, y que funcionará desde el 729, vinculadas a Idrid I que funda su propias ciudades como muestra de poder.
    Los aglabies: Será una dinastía de la zona de Túnez, y crearan Kairuan, campamento de conquista para suplantar a Cartago que se convierte en centro religioso. Crearán además nuevas ciudades como Túnez o Susa, donde tendremos uno de los “ribats” de esta época, prototipo del siglo IX en la defensa costera de esta dinastía.
    Los tulunies: Será una dinastía de la zona de Egipto, vinculada a “Ahmad Ventulun”, gobernador de Egipto y Siria, que aunque será enviado por los abbasies, terminará generando un grado de autonomía política con respecto a la dinastía abbasí como hacen todas estas dinastías locales. Se crea así la dinastía independiente que domina Egipto, con capital en Fustat.

Al-Fustat:
El nombre de esta ciudad significa tienda en árabe. Es el campamento que se establece para la toma de Alejandría. La primera fundación tenía una mezquita mayor, una casa del gobernador y una casa fiscal. Va a entrar en decadencia porque se van incorporando poblaciones urbanas que van creciendo muy cerca de Fustat. Alejandría se rindió a los musulmanes en noviembre del 641.
Umar I estableció un puesto militar en la que había sido ciudad romana de Babilonia, próxima al delta del Nilo, que pasó a llamarse al-Fustat y se convirtió en la primera ciudad de fundación musulmana en Egipto, así como en la precursora de El Cairo.

Al-Qatai:
Crea una ciudad que es Al-Qatai que se concibe como un complejo palatino sobre una colina, semejante a Samarra. De esta ciudad no quedará nada salvo la mezquita de Tulum (muy parecida a la de Samarra) ya que será arrasada y conquistada por los abbasies.
No obstante, en Túnez y Egipto se crearán unos parámetros que servirán para entender la futura Córdoba como capital de al-Ándalus.
Por ello, en Túnez hay que destacar que aparecerán los “fatimíes””, que se harán fuertes y ocuparán el poder del 909 al 1171, con la característica de que no serán suníes sino chiíes. Entre ellos resaltará la figura de Ubayd allah, también apodado “al mahdi” (el enviado), quien generará una campaña de dominio de toda la zona con tribus bereberes islamizadas religiosamente aunque no fueran árabes, haciendo propaganda sobre ellos, y entre ellos, terminando por desbancar a la dinastía que allí ya se encontraba, la dinastía aglabí.
Los aglabíes terminarán reconociendo la llegada de una nueva dinastía, la fatimí, frente a las pretensiones de la propia dinastía abbasí de Bagdag a quien en origen pertenecería todo el territorio islámico, y esto era motivado entre otras cosas a que en realidad los aglabíes nunca había aceptado a los abbasies como verdaderos califas.
El líder de esta dinastía fatimí se proclama califa, máxima autoridad política y religiosa, aprovechando la debilidad del califa abbasí. Se organiza así una estructura política que empieza a irradiar todo su poder sobre todo el Magreb.
Ello coincide con que al otro lado del Magreb, al-Ándalus ha conseguido ser pacificada y en gran medida unificada, por lo que frente al poder de un nuevo califa en el Magreb, por lo que si la dinastía local de la península ibérica no quiere ver reducida su autonomía por el nuevo califa del Magreb se ve casi obligado en parte a declarar como nuevo califa a su líder Abd al-Rahman III.
Sin embargo, los jarichíes (aquellos musulmanes que abogan por que califa puede ser cualquier musulmán) se opondrán a esta dinastía fatimí del Magreb, ello motivará que la dinastía fatimí empiece a tener intereses sobre un territorio del norte de Egipto, mucho más fértil, aprovechando que había allí una dinastía autóctona muy débil que se había instaurado en la zona después de que los abbasies eliminaran a los tulunies.
De este modo, y aprovechando una gran hambruna en estos territorios de Egipto, los fatimíes alegando que vienen a ofrecer ayuda, lo que hacen es conquistar el territorio en 969 d.C., se crearán diversas ciudades campamentales, hasta que se funde el Cairo y se traslade allí la capital fatimí.
De este proceso destaca el ejemplo de dos ciudades, Mahdiya (Túnez) y Sabra Mansuriyya (Egipto), que influirán para la futura Córdoba.

Mahdiya:
Mahdiya, es una ciudad costera situada en una lengua de tierra, es una fundación de ciudad palatina en el 929 d.C. para el Mahdi “el enviado”, al Este de Kairuán que estaba más al interior. Esta ciudad aprovecha una península natural planteando una ciudad con un acueducto, cisternas, murallas, y dentro construye una gran mezquita y dos palacios, el suyo y el de su hijo previsto como sucesor, con un eje central desde la entrada que vertebra un espacio abierto delante de la mezquita y un plaza grande frente a los dos palacios, aparecen además un arsenal, una ceca, almacenes, y residencias de funcionarios.


Plano de Mahdiya.

Sabra Mansuriyya:
Sabra fue una ciudad fundada en 947 d.C. por los fatimíes en las inmediaciones de Kairuán. Una ciudad palaciega y comerciante al mismo tiempo, que fue devastada por las invasiones hilalíes de mediados del siglo XI. Esta fundación se deberá a al-Mansur el victorioso quien triunfa sobre las revueltas bereberes y crea esta nueva ciudad, la cual parece ser que tuvo una planta circular como Bagdag y algunas estructuras palatinas.


Plano del palacio de Sabra Mansuriya.

Bajo la actual ciudad de El Cairo, encontramos tres fundaciones de ciudades islámicas, al-Fustat, al- Askar más al norte, y al-Qahira aun más al norte.
Esta ciudad estará amurallada, con eje central como cardo y decumano que la corta en 4 partes. Al-Qahira se fundará por el general que llega a Egipto en el 973 d.C., tras él, se instaurarán los fatimíes que se llevan los ataúdes de los antepasados, aunque no se conoce muy bien esta ciudad porque todo está bajo el Cairo.
El nombre oficial era el de “al-mansurilla”, pero después terminará conociéndose como al-Qahira, será una ciudad palatina con una estructura de dos palacios en el centro con una plaza entre ellos para la realización de elementos ceremoniales se ha conservado también la gran mezquita de al-Qahira, “al-azhar”, una de las más importantes de Egipto.

LA REPRESENTACIÓN DEL PODER: PALACIOS, ALCAZABAS Y FORTIFICACIONES.
LOS PRIMEROS PALACIOS OMEYAS:
Córdoba es el gran ejemplo urbano de todo el occidente islámico, es una ciudad de la que se ha hablado mucho en las fuentes árabes y es, desde la llegada de los musulmanes, la capital de al-Ándalus casi desde los primeros momentos, después de Toledo y Sevilla. Es la gran ciudad de al-Ándalus hasta el siglo X, aunque después de ese momento no dejará de tener cierta importancia, con un recinto fortificado por tres lados, unos 22,5 km. y unas 5000 hectáreas.
La Córdoba romana ya era potente, con grandes edificios de representación en los exteriores de la misma, pero la extensión de la Córdoba califal sería 8 veces mayor. Con un foso defensivo alrededor de las zonas importantes, pero sin amurallar salvo puntos concretos, y “Madīnat al-Zahrā” (que en sí era otra ciudad y tenía un tamaño similar al de la propia ciudad romana). Según distintas fuentes habría entre 100.000 y 500.000 de hab. Una situación importante y extensa. Era una autentica megalópolis sin paralelos.
Cuando llegan los musulmanes se encuentran un asentamiento visigodo que había evolucionado a partir de la Corduba romana fundada por Claudio Macelo, y donde en el siglo VI el conjunto de población más importante se encontraba ahora en el área próxima al río, y en otro punto a extramuros, es decir, era una ciudad que aun seguía funcionando, a pesar de la transformación del foro y otros edificios representativos, y se trasladaría a las proximidades del rio, como los palacios y catedral visigoda.
En la zona de Córdoba encontraríamos una estructura palacial de época romana con funciones administrativas que se transforma en época visigoda en iglesia con una necrópolis alrededor, donde aparece un epitafio de un obispo.
De esta forma encontramos que en la Córdoba visigoda se destacarán iglesias y basílicas vinculadas a cementerios, donde habría además un importante culto martirial presumiblemente. La iglesia de San Vicente seria la catedral visigoda.
La Córdoba islámica tenía cerca de 300 baños públicos y cerca de 1000 mezquitas, 13 cementerios, y una superficie habitada equivalente a una de las orillas de Bagdag que era la capital del imperio islámico.
Sin embargo, lo cierto es que a partir de la llegada de los musulmanes cambiara la estructura interior, sobre todo con la llegada de Abd al-Rahman I quien realizará una actuación triple:
    Crear una infraestructura básica para el Estado del emirato independiente de al- Ándalus, para lo que crea un alcázar en lo que sería el anterior palacio visigodo, en torno al 785 d.C., donde además se creará la ceca y emitir moneda, y la casa de correos.
    Hace falta la construcción de una mezquita-aljama en condiciones, que se realizará en el 786 d.C. aprovechando la totalidad del edificio de la iglesia visigoda de San Vicente, ya que hasta ese momento se utilizaba como mezquita la mitad, y la otra mitad como iglesia. Ahora pues, se creará en ese solar una nueva mezquita, un edificio canónico con patio, sala de oración, y su planta cuadrada estará dividida por la mitad.
    Articulación del espacio periurbano, apareciendo las almunias, como las anteriores villas romanas, propiedad de los individuos importantes.
Las fuentes hablan del crecimiento de la ciudad, teniendo arrabales de casas sin continuidad con la medina a las afueras de la antigua muralla romana, tanto en la parte Occidental como en la Oriental.
El resultado final del proceso de transformación de la ciudad visigoda que se encuentran, será la de una medina muy bien amurallada aunque con el mismo trazado que la romana. Tendrá un alcázar, una mezquita mayor, y un gran eje que va de Norte a Sur, donde en la zona más septentrional del mismo Abd al-Rahman I creará su propia almunia para la adaptación de especies vegetales, dando lugar a la aparición de un arrabal propio alrededor del mismo; este eje se unirá en su parte más meridional al puente que cruzará el “al-Wadi l--kabur” (Guadalquivir). La ciudad tendrá seis puertas, una puerta al Norte, otra al Sur, dos al Este y dos al Oeste. Aunque destacarán además las zonas de especieros a extramuros de la ciudad, junto con zonas de alfarerías, etc. y que se conocen por toponimia de las fuentes.
Inmediatamente al sur de “Qurtuba” se encontraba la zona de “Sacunda”, una de las zonas habitadas más antiguas, donde habría una mezquita al aire libre, y donde tras reparar el puente romano se convertirá en una arrabal que en el 818 d.C. Provocará una conocida rebelión contra al-Hakam, cortándole el paso a la ciudad. Sin embargo, este enfrentamiento terminará siendo sofocado, procediéndose a la eliminación de los cabecillas, y al arrasamiento del arrabal. La población será expulsada de al-Ándalus, y tras varios periplos llegaran a conquistar la propia Creta. En el 818 d.C. se prohíbe volver a construir en esa zona, y solo se crea un cementerio.

Plano de Sacunda.
Imágenes de los restos de Sacunda.


Qurtuba presentará pues dos grandes ensanches:
    Uno hacia Oriente: Es el ensanche de viviendas hacia donde Almanzor luego construirá su palacio, “Madīnat al-Zahira”.
    Uno hacia Occidente: Es el ensanche de viviendas hacia el emplazamiento de “Madīnat al-Zahrā” de Abd al-Rahman I.

EL EMIRATO DE AL-ÁNDALUS:
De la ocupación emiral se conoce poco, y en el gran ejemplo que supone la ciudad de Qurtuba, tan solo algunos puntos se distinguen como El Fontanar y sobre todo la mencionada zona de “Secunda” que aunque fue arrasada antes del 818 d.C., y seguramente solo fue ocupada durante unos 60 años, muestra la planimetría de la época emiral, donde se aprecia un alineamiento de las calles, lo que informa de una gestión de urbanismo “no hipodámico”, pero que refleja una voluntad de organización que no tiene por qué ser el emir, sino la de otro individuo.
Junto a esto se ha podido encontrar otra imagen urbana importante de este momento, que sería la de la expansión occidental, bien documentada arqueológicamente, y que se consideraba vinculada a “Madīnat al-Zahrā”, pero que se ha constatado que es previa a esta última, ya que se sabe que hay un momento en el hay que empezar a superar los límites de la ciudad que se ha quedado pequeña, por lo que empieza a crearse un crecimiento en esta zona, ese ensanche se vincula tradicionalmente al siglo X., pero ya había empezado en la primera mitad del IX en focos aislados de mezquitas y cementerios y pequeños barrios, y almunias. Siempre vinculadas a una serie de familias vinculadas al poder omeya, es decir, muestra del evergetismo de personajes que hacen obras piadosas. A lo que se sumarian las almunias, a partir de las cuales se irían creando pequeñas expansiones aunque no vinculadas y articuladas entre síí como un verdadero arrabal.
Lo que está claro es que poco a poco el estado requiere de organizar a partir de “Abd al- Rahman II” copiando modelos orientales, quien además mejorará el arrecife frente al río, mejorará la alcazaba y ampliará la gran mezquita.
El siguiente paso será el siglo X, en el que habrá una expansión organizada sobre lo que
 habrían sido pequeños elementos puntuales anteriores de este ensanche, creando una cuidada planificación tanto en materiales como técnicas constructivas, con una planificación urbanística evacuación de aguas sucias, y pozos negros, espacios abiertos tipo zoco, y vinculado a la expansión califal de “Abd al-Rahman III” quien será el primero en plantearse vivir fuera de los alcázares de Córdoba que se ha quedado incomoda, en una almunia de su abuelo cerca del río y fuera de la ciudad. Pero todo esto será previo a la construcción de “Madīnat al-Zahrā”. Por ello queda demostrado que el urbanismo del s. IX-X no será anárquico aunque haya importancia de lo privado.

LA EXPRESIÓN MATERIAL DEL CALIFATO: MADINAT AL-ZAHRA:

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